Es derecho y necesidad de los hijos tener padre y madre, y ambos bien unidos. La eficacia educativa de la buena unión conyugal no es una conclusión confesional, sino una experiencia universal al alcance de cualquier entendimiento.
“Los hijos tienen necesidad de la presencia y del cuidado de ambos padres, quienes realizan su misión educativa principalmente a través del influjo de su comportamiento. La calidad de la relación que se establece entre los esposos influye profundamente sobre la psicología del hijo y condiciona no poco sus relaciones con el ambiente circundante, como también las que irá estableciendo a lo largo de su existencia”
(Juan Pablo II en Mensaje para la Jornada Mundial de la paz, 8-XII-1994)
Comentario
El crecimiento armónico de los niños necesita del concurso de un padre y una madre y esto no es fruto de prejuicios basados en la tradición, sino que responde a la propia realidad de la persona.
El carácter de las personas y su capacidad para ser agentes activos de nuestra sociedad se fragua en los primeros años de su vida y para ello es necesario que pueda ver y sentir como sus padres se aman y que no es una carga para ellos.