Para muchas personas el fin de semana es el único momento para estar con la familia. Ordinarios acontecimientos como el comer juntos entorno a una mesa, tener un rato de sobremesa sin la televisión encendida, rezar el rosario padres e hijos por los pasillos de la casa, disfrutar de una buena película en el cine, irse de excursión el domingo por la mañana después de oír la Santa Misa juntos, son formas de descansar rebosantes de humanidad y trascendencia. |