Comentario anterior Siguiente comentario

María Elena Olmos Ortega
Catedrática de la Universidad de Valencia.

Imprimir comentario listado de comentarios
Imprimir comentario imprimir
 
 

 

Muchos dicen que se les preparó para todo en la vida menos para casarse y ser padres… y tienen razón. Nuestras sociedades se preocupan mucho del sistema sanitario, del sistema financiero, del  sistema de capacitación profesional y sus titulaciones. El Estado afina y mucho su sistema fiscal. ¿Por qué “el sistema” no tiene una buena preparación para fundar una familia? ¿Por qué tiene…todo lo contrario?

 

"En nuestros días es más necesaria que nunca la preparación de los jóvenes al matrimonio y a la vida familiar (...) La experiencia enseña que los jóvenes bien preparados para la vida familiar, en general van mejor que los demás...
La Iglesia debe promover programas mejores y más intensos de preparación al matrimonio, para eliminar lo más posible las dificultades en que se debaten tantos matrimonios y más aún para favorecer positivamente el nacimiento y maduración de matrimonios logrados"

Juan Pablo II, Exhortación Apostólica Familiaris Consortio, 22 noviembre 1981, n. 66


Comentario

En esta sociedad, cada vez más competitiva, ponemos nuestro máximo empeño en prepararnos adecuadamente para conseguir un buen trabajo, mediante la realización de estudios, masters, etc. Una vez conseguido, no nos descuidamos, seguimos formándonos para promocionarnos dentro de nuestra profesión, para intentar ser los mejores.
Si este mismo esfuerzo, tiempo y dedicación, lo invertimos en prepararnos para el matrimonio y la educación integral de nuestros hijos; y, una vez celebrado, nos comprometemos a cultivarlo día a día; estoy segura que nuestro cónyuge y nuestros hijos, nuestra familia, que es lo realmente importante en nuestra vida, pues implica todo nuestro ser, lo agradecerán. Es más, estoy convencida que las dificultades y fracasos en el matrimonio disminuirán; aumentará la calidad de nuestro matrimonio y de nuestra familia y, en consecuencia, de nuestra sociedad.

Logotipo del Programa Magister