“En el matrimonio y en la
familia se constituye un conjunto de relaciones interpersonales
-relación conyugal, paternidad-maternidad, filiación,
fraternidad- mediante las cuales toda persona humana queda
introducida en la "familia humana" y en la "familia
de Dios", que es la Iglesia.
El matrimonio y la familia cristiana edifican la Iglesia; en
efecto, dentro de la familia la persona humana no sólo
es engendrada y progresivamente introducida, mediante la educación,
en la comunidad humana, sino que mediante la regeneración
por el bautismo y la educación en la fe, es introducida
también en la familia de Dios, que es la Iglesia.” |
Juan Pablo II,
Exhortación Apostólica Familiaris Consortio,,
22 noviembre 1981, n 15 |